Manos de árbol

Quizá sea por las horas que he pasado bajo la ducha

adormecido

o por todos los minutos que anduve anoche

entre las sábanas

rebuscando

o por el frío largamente esperado

de este otoño moroso

o el impacto de las bobadas automáticas

vomitadas contra el teclado

pero hoy no soy capaz de liar bien un cigarrillo

ni escribir con decencia mi propio nombre

ni chasquear despreocupado los pulgares

o sostener un objeto frágil

más allá de dos pasos

Hoy no puedo refrescar con las yemas y las uñas

las rutas de piel que juntos

hace siglos

transitamos

Mis manos son inútiles extensiones

de la permanente inercia

de las discapacidades emocionales

Efectoras de mil hechos inconclusos

y mendigas ateridas

de idílicas responsabilidades

Sólo estamos a miércoles

y ya encarno la esencia

de un árbol que no da fruto

Imagínate

dentro de un año

 

 

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9 comentarios to “Manos de árbol”

  1. Zanobbi Says:

    No sé por qué esto se llama “Manos de árbol” cuando debería llamarse “¿Cuánto litio has tomado hoy?”. Ya, ya sé que mi propuesta es de lo menos poética, yo soy así de jodón.
    Te he buscado en msn para decirte, susurrarte, que las rutas de piel ya transitadas no pueden refrescarse ni con yemas ni con uñas, tan sólo con esa parte del cerebro, el corazón o la polla donde el litio no ha hecho aún su efecto (nota del autor: siento ser tan bruto).
    Te he buscado en msn para decirte que está muy bien que haya días en los que chasquear los dedos sea una tarea imposible o escribir tu propio nombre una pérdida de tiempo.
    Te he buscado en msn para adormecerme bajo la ducha contigo, rebuscar entre las sábanas juntos y, finalmente, vomitar a dúo palabrotas no automáticas contra el teclado.
    Te he buscado en msn, solo a ti, pero no te he encontrado.
    No quiero imaginarte dentro de un año.

  2. Zanobbi Says:

    Como esto es público y no me regalas ninguna ocasión para intimar, lo he republicado. Republicado.

    • barroterapia Says:

      Apareces brusco, abriendo la puerta de un puntapié, ruidoso, señalándome con el índice, acusando… Apuesto a que tu sangre, y no sólo tu sangre, sabe a fruta fermentada. Juegas a los reproches, pequeño Z. Es un juego sucio, propio de chicos malos.

      ¡Es tan absurdo, y divertido, que finjas que es difícil encontrarme…! Ven, y habla sobre la añoranza, sobre la inestabilidad química, sobre la piel, sobre las sábanas. Sobre todo lo que quieras.
      No pienso decírtelo, para no alimentarlos, pero corresponderé a tus malos modos acariciándote una ceja con el dedo. Entrecierra los ojos. Quizá así veas mejor, y encuentres un regalo.

      No sé, no sé qué es lo que voy a hacer contigo, pequeño Z. Hoy me apetece mucho darte un abrazo. Pero no de los imaginarios. Últimamente me resulta difícil decidir qué palabras utilizo para responderte. Me araño los labios, cada vez por más motivos.

    • barroterapia Says:

      Las paradojas me resultan de lo más estimulante.

  3. Carlmarx Says:

    nene guta

  4. angostura Says:

    O_o

    :*

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