En algún lugar debes de estar,
aunque todos los sitios comunes
te echan dolorosamente de menos
A punto de llegar sigues siempre
mientras converso y, disimulando,
te busco de reojo tras las ventanas,
y buceando bajo los reflejos
Es mentira:
Ni entre mis apuntes,
ni tras las esquinas oscuras,
ni en las callejuelas desiertas
ni en los tugurios del centro,
ni siquiera ya dentro de mi pecho estás,
y eso que ha sido tu lugar favorito
para esconderte durante tanto tiempo
Te buscaría con afán en otro sitio
si pudiera,
créeme,
y me quitaría esta membrana
espesa y húmeda,
carnosa como un higo,
para poder deslizarme entre los resquicios
de los malentendidos,
y encontrarte
en una palabra que pasara por alto,
o en la velocidad cansada
de tus últimos suspiros
Simplemente para saber que estás ahí
No por nostalgia
Simplemente para saber que sigo
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