No te he perdonado porque no quiero que te olvides de mí.
octubre 13, 2011Tanto
julio 2, 2011Adoro cómo el óleo se transforma según la luz, según el filtro de la cámara. La misma imagen inmóvil cuenta historias distintas, y es distinto el frío, el calor, o la humedad.
Últimamente he vuelto a tener pesadillas con una Facultad de Bellas Artes, igual que hace doce años las tenía con un mercadillo, y hace veintimuchos con Frankenstein. Al final del sueño siempre te reencuentro, y eres distinto, y la luz es diferente, y yo he cambiado también.
Es delicioso cómo, pulsando un botón, la tela blanca se llena de nubes, y de mar, y una silueta en blanco de repente se convierte en alguien que llora, y narra el testimonio de alguien, ahora ya real e imaginario, que una vez tuvo que llorar.
Los sueños y las pesadillas están ahí, simplemente, vienen y van, porque tienen vida propia.
Los cuadros y los cuentos la tienen también, y los elijo yo.
El pasado no, porque ya no se mueve, y no hay sitio para él entre tanto disolvente y tantos papeles.
Quedan muchas cosas todavía, en general.
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abril 21, 2011Yo sueño.
enero 23, 2011
Cuando me empezaron a salir las muelas del juicio, las inferiores, que fueron las primeras en hacer acto de presencia, se hizo patente en mis mandíbulas que la relación entre el espacio disponible y la profusión piñatil no estaba en absoluto equilibrada. Con paciencia y mala uva fueron pugnando por hacerse un huequecito dentro de mi boca, y terminaron por romper el bonito orden que sus compañeros más veteranos habían acordado, asaltándome con una desagradable sensación de presión en los momentos más insospechados, especialmente por las noches, y en los incisivos, que no tardaron mucho en ceder a su vil empuje. Uno de ellos no tuvo otra opción que dar un paso hacia atrás, y como recompensa a tamaña “generosidad”, ahora destaca sobre la línea de mi sonrisa, y en la señal de la mordida en manzanas y pieles ajenas.
Anoche soñé que mi incisivo se movía. Lo atenazaba entre el índice y el pulgar y hacía fuerza hacia delante, de tal manera que, tras un sonoro chasquido, adelantaba a sus compañeros – lluvia de esquirlas mediante - e, indoloro, cedía con toda su raíz, larga y amarfilada, como una tecla curva de piano, rasgándome el labio y quedando suspendido, expectante, casi ajeno por fin a esa oquedad de la que no brotaba música alguna.
No puedo decir que fuera un sueño feo en sí, ni desagradable, pero en realidad no fue demasiado bonito si lo comparo con el sueño que vino antes de él: J. y J., tan enamorados como siempre, protagonizaban un cortometraje, que al parecer se estrenaba en primicia para mi fase REM. Resultaba tan entretenido, y coherente, y la fotografía era tan hermosa, que a ratos me despertaba y me prometía con firmeza transcribir todos los diálogos y describir todas las escenas, porque realmente me parecía que en conjunto, para ser un sueño, resultaba una buena obra de ficción. Huelga decir que al final no lo he hecho.
Lo cierto es que hablar y escribir, en los últimos tiempos, podría decir que me dan pereza. Pero en realidad es sólo que no encuentro el momento para hacerlo, para hacerlo sin dejar pendientes otras tareas más urgentes y a las que me resulta más penoso renunciar . No sólo porque trabajar y opositar al tiempo es oficio duro y largo, cual diente de piano, sino porque además es complicado compaginarlo con pintar…
Y no puedo dejar de pintar en este momento. No ahora, que tengo casi treinta años, que acabo de coger los pinceles, que por primera vez en mi vida siento que no necesito decir, ni escribir nada.
Risa
noviembre 29, 2010
A veces me reía mucho, hasta reventar.
Echo de menos reventar, y manchar las paredes y el techo de pura inconsciencia.
Por si sigo
noviembre 6, 2010En algún lugar debes de estar,
aunque todos los sitios comunes
te echan dolorosamente de menos
A punto de llegar sigues siempre
mientras converso y, disimulando,
te busco de reojo tras las ventanas,
y buceando bajo los reflejos
Es mentira:
Ni entre mis apuntes,
ni tras las esquinas oscuras,
ni en las callejuelas desiertas
ni en los tugurios del centro,
ni siquiera ya dentro de mi pecho estás,
y eso que ha sido tu lugar favorito
para esconderte durante tanto tiempo
Te buscaría con afán en otro sitio
si pudiera,
créeme,
y me quitaría esta membrana
espesa y húmeda,
carnosa como un higo,
para poder deslizarme entre los resquicios
de los malentendidos,
y encontrarte
en una palabra que pasara por alto,
o en la velocidad cansada
de tus últimos suspiros
Simplemente para saber que estás ahí
No por nostalgia
Simplemente para saber que sigo
A tientas
octubre 19, 2010
Al final del pasillo se encuentra el punto
en el que todo encaja
en el que todos los pasos deslavazados
cobran sentido
La oscuridad me envuelve todavía
como una mortaja
y las pupilas tengo trasladadas
a la punta de los dedos
mientras avanzo
Seguro ahora
de encontrar
la razón primera
gérmen y ojo
de todo el torbellino
cual sonámbulo me desplazo
a tientas, sabedor
de que sólo tras tocar
el muro gélido
podré razonar en la distancia
y convencerme
de que no vagué
sino seguí un camino
que ahora
sólo intuyo
Recuerdo
septiembre 20, 2010Recuerdo aún
tus pies fríos
bajo la manta
Tu mirada triste
siempre
en el mes de marzo
El horizonte no era más
que un movimiento
distraído de tu brazo
ante tus ojos:
todo gris, sin embargo
desde este lado
La irrealidad
se hizo sólida
contra el muro
de tu espalda
con sólo levantarte
Apenas necesité
que te fueras
para recordar
que yo también
estaba envenenado
Muñecos
agosto 21, 2010
Entre todos los hilos, entrelazadas, pequeñas hebras de lujuria
Peluches hilvanados de carne de seda aguardan
Son
Esperan
Pero, ¿y cuando la pasión, el bombeo de nuestra sangre,
no se escenifica en juego lánguido durante la merienda?
Diluir en los aceites, en la arcilla, en las palabras híbridas de palabras
nuestra verdadera naturaleza
Inmóviles y hacendosos muñecos llenos de sueños y de escenas
Encarnan
Un sexo, una trama, una vida tan, tan plena
****
(El verano transcurre lento y rápido… Y todo va bastante bien. El calor me está volviendo transparente, pero la sangre me brinca ilusionada cuando recuerda que está a punto de llegar el otoño. Optimismo patológico, lo llaman.
Preparo un viaje para finales de Septiembre, y cuento los días -y los temas- que quedan para Enero, el mes del Gran Examen. Abandono temporalmente el papel en favor del lienzo, sin grandes pretensiones, por supuesto. Me doy permiso para hacer, de vez en cuando, lo que me apetece. ¡Oh, qué dulce nihilismo!
En el día a día, en el hoy, pienso en Sally Bowles mientras espero el autobús o friego los platos después de la cena. Es un arte, reírse así. Reír, no de, ni a pesar de, sino con todo.
¡Besos de agostoquetermina!)
Mancho
julio 18, 2010
He empezado a pintar al óleo.
Las horas se pasan como si buceara.
Me mancho los dedos y disfruto de los olores, las formas, el tacto y los matices, en un rapto que resulta casi, casi carnal.
Escribir y pintar es la misma cosa, he descubierto. Pinto igual que escribo, en todos los sentidos. Dejo de buscar fuera lo que quiero hallar dentro de mí.
Y me muero del gusto, desangrándome en el resultado.
Es muy divertido.